Las niñas merecen un país que les garantice oportunidades para crecer y vivir libres de violencia

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) expresa su enérgico rechazo frente a una corriente conservadora e hipócrita que, bajo discursos de supuesta protección, atenta contra la vida, la salud y el bienestar de nuestras niñas y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual.

Resulta indignante que se pretenda normalizar y exhibir como un logro la existencia de espacios donde niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual son forzadas a continuar embarazos producto de violación, exponiéndolas públicamente y revictimizándolas. Este tipo de prácticas no solo vulnera derechos fundamentales, sino que constituye una forma de violencia institucional contra menores de edad.

Nos preocupa profundamente que instancias del Estado, incluyendo al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, hayan coordinado o intervenido con albergues que, lejos de proteger a las víctimas, perpetúan el daño y el sufrimiento causado por sus agresores. El Estado debe proteger a las niñas, no abandonarlas ni imponerles maternidades forzadas. No se puede castigar a las víctimas obligándolas a asumir las consecuencias del delito cometido contra ellas.

No podemos permitir que niñas y adolescentes sean obligadas a ser madres, cuando deberían estar viviendo su infancia, estudiando y creciendo en condiciones de seguridad y bienestar. Obligar a una niña sobreviviente de violación a continuar un embarazo constituye una grave revictimización y una vulneración de sus derechos humanos.

La CGTP demanda la inmediata investigación y sanción a quienes resulten responsables. Establecer políticas públicas profundas y efectivas para prevenir y sancionar el abuso sexual infantil. Políticas y acciones de protección integral para niñas y adolescentes víctimas de violencia, garantizando su salud física y mental y la realización de un proyecto de vida.

Asimismo, rechazamos la capitalización electoral que impulsa la congresista Milagros Jáuregui a través de su partido, el cual no representa ninguna renovación sino, por el contrario, es sinónimo de retroceso en derechos, impunidad y negación de la realidad que viven miles de niñas y mujeres en el país. No podemos permitir que el dolor y la tragedia de niñas sobrevivientes de violencia sexual se utilicen para obtener réditos políticos ni para promover agendas que desconocen sus derechos y profundizan la violencia.

¡No más violencia institucional contra niñas y adolescentes!
¡No más niñas obligadas a ser madres!
¡No más abuso sexual infantil!

Lima, 10 de febrero de 2026

CONSEJO NACIONAL CGTP